Enseñanzas, cursos, diplomados, terapias, grabaciones, directorio de profesionales en Iberoamérica y mucho más por el Instituto Círculo Aleph y su Escuela Superior de Hipnosis Profesional, de reconocido prestigio internacional en la Hipnosis Profesional. Rector Prof. Sergio Valdivia

Cuidado con lo que se dice

Las palabras sin reflexión son como bombas de racimo. Serval

Hoy tenemos aparatos carísimos para hacer exámenes médicos: escáner, tomografía axial computarizada, resonancia magnética y muchos otros. También hay tratamientos onerosos y complejos. Sin embargo, la gente está más enferma que nunca y la mayoría de las veces todo lo que necesita para sanarse son unas cuantas sesiones de hipnosis positiva. El instrumento utilizado en este caso son las palabras positivas que penetran profundamente en la mente, provocando una reacción interior en cadena. Los cambios son asombrosos y la persona se puede recuperar de todas sus dolencias físicas, emocionales y mentales.

Lamentablemente, el médico nos inserta tubos y medicamentos, más que palabras.
El efecto extraordinario se produce en el estado de concentración relajada profunda donde las palabras se convierten en emociones y pensamientos, transformándose en actos apropiados. Es igual que un televisor que recibe ondas electromagnéticas y las transforma en sonido e imágenes. Según la frecuencia de esas ondas, así serán los efectos en la pantalla. Según las palabras, así serán los pensamientos y sentimientos.

Constantemente las personas se autoprograman, enviándose palabras y pensamientos a su fondo mental. Esto puede dar buenas o malas imágenes, buenos y malos programas. "No puedo", "tengo miedo", "no estoy seguro", "no me siento capaz", son algunas de las señales que se envían al receptor de la mente produciendo películas muy negativas y limitantes en la vida.

La enfermedad empieza y termina en la mente.

Toda enfermedad es psicosomática, en mayor o menor grado. La enfermedad empieza y termina en la mente. Cambiando la grabación en el fondo mental, cambiamos la emisión de señales, como cuando grabamos de nuevo una casete.

La mayoría de las enfermedades requieren un pequeño ajuste, tal como cuando se ve mal la televisión o un video, hace falta solamente sintonizar bien, mover la antena o modificar el rastreador (tracking). Sólo ocasionalmente se requiere de una reparación mayor en el taller. No la llevaremos a reparación si todo lo que se necesita es sintonizar correctamente.

Las palabras correctas, dichas en el estado especial de hipnosis consciente (como en mi grabación "Curso de Autohipnosis")  permiten ajustar la sintonía de nuestro amigo o de nosotros mismos.

El mensaje subliminal pasa la resistencia consciente, se salta la consciencia con sus imágenes negativas y con mensajes que dicen "no puedo", "no soy capaz", "tengo miedo"...
Lo mejor del sistema es que no hay que apurar ni urgir. La persona no tiene que ponerse a hacer nada, solamente dejarse llevar, dejar a su poderosa mente que actúe. Mucha gente mientras más intenta cambiar algo en sí, menos puede. ¿Por qué?

Es por lo que se llama "Ley del Esfuerzo Reversible". Por las imágenes negativas que se han grabado, las personas se resisten a los buenos consejos, no escuchan a sus amigos ni parientes. Un terapeuta, ajeno al circulo habitual del enfermo, puede crear una mejor disposición. Mi método permite saltarse esta grabación, como ya hemos recordado.

Hay muchos programas de defensa por miedo, inseguridad, temor al ridículo y otros, que se construyen en los primeros años de vida. Nuestro computador personal continúa funcionando igual, mientras no se cambien.

La solución es construir nuevos programas, con las herramientas de adultos. Descubrir que los antiguos ahora ya no sirven y no son necesarios. Hay que instalar una nueva versión del software (programa).

Para introducir nuevos programas, no se digita en un teclado, sino que se habla al fondo de la mente. ¡Nuestro computador reconoce la voz!

Sergio Valdivia

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En Psicología he estudiado que los mensajes subliminales al estar por debajo de un umbral (o "limen", de ahí el nombre) de percepción no son llegan al cerebro, porque éste nunca los percibió. Por favor, quisiera saber tu opinión al respecto.
Felicitaciones y mil gracias.
Atentamente,
Luis Guzmán C.

Sergio Valdivia dijo...

El error está en la premisa o definición. Efectivamente se quiere significar que están bajo un umbral, pero no se refiere en realidad a un umbral en que la consciencia no pueda darse cuenta de los mensajes, sino que a un umbral en el cual no es el centro de la consciencia. Es decir, pasan a ser "fondo" de lo percibido, o como otros dicen, una "percepción paralela".

La hipnosis demuestra fuera de toda duda que la información que llega periféricamente, aunque la persona no pueda recordarla porque no estuvo la consciencia focalizada en ella, sí ha llegado a la mente. Aprovechando la concentración profunda de la hipnosis, la persona puede recordar perfectamente esa información (hechos, acontecimientos, palabras, etc.), que originalmente no fueron atendidas, pero que por percepción paralela llegó al inconsciente.

Otro hecho habitual que demuestra la efectividad de lo subliminal, son los avisos publicitarios de mayor recordación en televisión. Impactan al público no por el mensaje lógico que puedan contener (muchas veces ni existe), sino que por el mensaje subliminal que entregan. Como contraparte, mientras más lógico y más dirigido a la consciencia sea una publicidad, menor penetración y efectividad tiene.

Publicar un comentario

¡Tu participación es muy importante para nosotros!